sábado, 1 de junio de 2013

EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN Y EL ESTADO DEL BIENESTAR

Mi buen amigo Rafael Herrero, economista, director del Banco de España de Ceuta, miembro del Grupo de Opinión Salvador de Madariaga y muchas otras cosas más, me remite este interesante artículo referido exclusivamente a España y que junto con los de otros treinta y tantos países se ha presentado esta semana en un simposio en Madrid.
Por su interés me permito publicarlo en mi blog y espero que no os arrugue el corazón.


EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACION Y EL ESTADO DE BIENESTAR.

Por Rafael Herrero Casaleiz



-Consideraciones generales-

El envejecimiento de la población es un proceso que se acelera desde hace varias décadas. El último informe de Eurostat -Europop 2010- (1) y el análisis de los datos publicados por el I.N.E. lo ponen de manifiesto. En los próximos cincuenta años  va a proseguir la aceleración del proceso. En el fenómeno incide tanto la caída del índice de fertilidad como el de mortalidad y la cuestión se complica con los flujos migratorios que se han venido intensificando a partir de la segunda mitad del siglo pasado. El resultado neto de estos flujos, positivo o negativo, intensificará o no este proceso. Esta convulsión demográfica se ha calificado como el “baby boom”, aplicado a la generación de los 60 del siglo anterior y año de origen del estudio del informe de Eurostat, que se proyecta hacia 2060, año en el que ya habrá desaparecido casi la totalidad de la generación de 1960.

El estudio mide el proceso a través de cuatro indicadores: “Edad media de la población”; “Proporción de personas de 65 años en adelante” -olders-; “Proporción de personas de 80 o más años” -oldest-;  e, “Indice de dependencia, OADR -old age dependency ratio-” (2). (Este último se obtiene de una relación por cociente entre la población de 65 años en adelante y la población en edad de trabajar -15 a 64 años-). El campo de aplicación se realiza sobre 31 países, incluido España, de entre los 52  europeos. Se trata de un estudio de una gran complejidad del que tomo, sucintamente, lo que se refiere a España y que voy a tratar de  manera un tanto restringida, tan sólo en lo que afecta de forma directa a nuestro “Estado de bienestar”.

-Situación general

A 2011 los 52 países europeos sumaban una población de 737.961.000 de habitantes. La cuota española era de algo más de 47 millones, es decir  el 6,36 % y su esperanza de vida al nacer de 81 años, y a los 65 años de 20,4 (Para 2051 estos índices están estimados en 89 años y 25,65, respectivamente). A efectos de complementar los indicadores antes citados se exponen a continuación unos datos referidos a dos épocas transcurridas (1960 y 2010) y otra estimada (2060). De ellos podemos obtener algunas comparaciones bastante expresivas.


AÑOS                                                        1960               2010                2060

Edad media de la población, años          29,6                39,9                  49,7

% Población 65 años en adelante            8,2                 16,8                  31,5    

“          “        80    “     “       “                   1,2                   4,9                  14,2

OADR (Personas dependientes)               12,7                24,7                  56,4

España, tanto en 2010 como en 2060, ha venido superando las  medias obtenidas por los 31 países que componen el estudio, que son las siguientes:


AÑOS                                                         2010                   2060

Edad media de la población                         39,80                  47,20

Población de 65 años en adelante                16                      29,30

          “           80    “     “       “                       4,1                   11,5     
                                                                          
OADR, Ratio dependencia                             23,6                  52,4
  
Desde 2010 a 2060 la población española crecerá por encima de 14 millones de habitantes. La población de 65 años en adelante crecerá un 14,7% y la de 80 años en adelante crecerá un 9,3%.  La ratio de personas dependientes aumentará un 31,7. (Datos, todos ellos, aplicables a los que se expresan en los dos últimos párrafos de este trabajo).

Si en los dos primeros índices España ocupa un lugar entre los más destacados, en el tercero (“Oldest”), ocupa el primero seguida de Italia, ambos bastante distanciados de la media. Como consecuencia de todo ello la ratio de personas dependientes -OADR- aumentará de manera alarmante, aumento que alcanza casi un  60 en Alemania, sólo superado por Letonia, Polonia, Rumania y Eslovaquia. (España 56,4)

-¿ Se aproxima el “Grandparents Boom” ?.

No existe en país alguno ni en ninguno de ellos valores más bajos  en 2060 que en 2010. No existen precedentes más allá del curso de la historia. La población habrá crecido o disminuido en algún momento y en algún país, pero la forma de la distribución de la pirámide de población nunca mostró reversión en su proporción o en su distribución. Lo que nos dice la OADR  es que si en 1960 hubo un porcentaje de tres jóvenes (0 a 14 años) por cada mayor de 65 años, en 2060 podría haber dos ancianos por cada joven de esas edades, es decir más ancianos por menos nietos y lo que es más, los “Oldest-old” van, en promedio, a superar a los niños de cinco años alrededor del comienzo de la próxima década. Por tanto la aparición de bisabuelos será algo común y la familia será  más vertical que horizontal. Su expresión en un esquema triangular supondrá, progresivamente, un estrechamiento de su base y al propio tiempo un alargamiento de su altura.

Consideraciones finales.

Si los flujos migratorios se detuvieran repentinamente la población española envejecería aún más y en general  todos los países que hasta ahora se han visto afectados por saldos positivos migratorios sufrirían el mismo proceso. (España alcanzaría una edad media de 54,4 años en 2060 en vez de 49,7 estimado hoy)

La inmigración por tanto  puede ser vista como una opción para suavizar el proceso de envejecimiento, no obstante y como quiera que los emigrantes son siempre más viejos que los recién nacidos, si el factor de crecimiento de la población fuera inmigración en vez de fertilidad, entonces el proceso de envejecimiento sería menos suave que en el caso de una fertilidad creciente. Este efecto disminuye si la fertilidad de los emigrantes es mayor que el de la población anfitriona.

Las implicaciones que todo cuanto antecede va a tener en el sistema socioeconómico y en concreto en los programas públicos de pensiones, salud, educación, etc. va a ser bastante problemático. Realmente nos enfrentamos a un cambio radical de tales estructuras y en cuanto a la familia estamos ya inmersos en un proceso en el que es problemática, en muchos casos, la atención de nuestros mayores. ¿Qué ocurrirá cuando aparezcan abuelos y bisabuelos contemporáneos? Sin duda un cambio radical de la estructura familiar tal y como ha estado concebida hasta hoy, pues es presumible que las condiciones de salud de la vejez continúen mejorando y todo ello supondrá un gran reto para todo el sistema de seguridad social, y no sólo por las pensiones. Debe considerarse que en particular el soporte de ancianos  que hasta ahora, con matices, ha venido estando al cuidado de las familias, puede alcanzar sus límites en las décadas venideras, cuando el modelo de familia vaya convirtiéndose, progresivamente, en más “vertical”.

Por último, datos que nos ofrece el I.N.E. referidos a 2011 nos muestran una población próxima a los 47 millones de residentes en España, distribuidos como sigue:

Población entre 0 a 14 años……………..15,1 por 100

         “          “    15 y 64 años……………67,7 por 100

         “           de 65 años  en adelante……17,1  por 100

Obsérvese que ya la cifra de mayores de 65 años supera a la de jóvenes entre 0 y 14 años, pero tanto más significativo es el elevado porcentaje de población entre 15 y 64 años que a lo largo de las próximas décadas va a ir integrándose en el tramo de población de 65 en adelante, con limitadas posibilidades de cumplir el relevo por la de jóvenes que van a entrar en edad de trabajar.

29 mayo 2013   
                                   -----------------------------------

                                                
(1) Informe Eurostat- Statistics in focus 23/2011: “Populations and social conditions”, Author: Gianpaolo Lancieri. (Headline: “The greying of the baby boomers. A century-long of ageing in Europa populations”)


(2) El OADR es frecuentemente utilizado como indicador aproximado  del impacto de envejecimiento, pues en definitiva nos pone de manifiesto el soporte que sobre la población en edad de trabajar recae la carga de la población dependiente, así un OADR tasa 0,2 significa 20 ancianos por cada 100 activos. Si en España y en el grupo de países que con ella tienen las ratios más altas en 2031, pueden tener un OADR de 0,5 quiere decir que hay 2 personas en edad de trabajar por cada anciano (ratio nunca alcanzada).

No hay comentarios:

Publicar un comentario